Pymes y la pos pandemia, en primera persona  

El sector productivo de la pequeña y la mediana empresa son  los más afectados por la pandemia de coronavirus. Frente al difícil contexto de encierro, PyMES de diferentes sectores deben actualizarse y modificar su manera de trabajar para sobrevivir y reinventarse.

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Pequeñas y medianas empresas en Argentina

Durante su jornada de cierre, la cuarta edición online de la EFI WEEK reunió a importantes referentes de distintas áreas del mundo PyME para compartir sus experiencias durante los duros tiempos del barbijo, y para acercarle al público aquellas herramientas que les permitieron surfear con menores inconvenientes la ola del coronavirus en la Argentina.

 

 

Con la moderación de Claudio Destefano, y con el objetivo de compartir el proceso de reconversión empresarial vivido durante la pandemia, el panel de PyMES sentó en el mismo seminario al presidente de Confecciones Seman, Alejandro Pernas; al gerente de Segmentos Empresas del Banco Supervielle, Carlos Campos; al director de Marketing de juguetes Rasti, Daniel Dimare, y a Cristian Panizzi, socio de la empresa Trufas del Nuevo Mundo.

 

 

En el caso de una industria muy particular como es el caso de la sastrería de alta costura de Confecciones Seman, su presidente, Alejandro Pernas, sostuvo que debido a la pandemia de coronavirus, se vieron obligados a “tomar un volantazo de timón” teniendo que “bajar la producción de sastrería, porque no se vendía, y pusimos en marcha una línea de fabricación de camisería, que antes no lo veníamos haciendo”. Otra acción motivada por la pandemia fue “la creación de la tienda online, que venía siendo un proyecto que nunca terminábamos de cristalizarlo”, explica Pernas.

 

 

En cuanto a la industria de juguetes, el director de Marketing de Rasti, Daniel Dimare, aseguró que “los primeros meses fueron difíciles porque el juguetero no estaba preparado a vender por e-commerce”. Con la voluntad pueta en reinventarse, lo primero que hicieron desde Rastifue “generar cursos con Mercado Libre y con Tienda Nube para que les enseñen a los jugueteros a salir a vender por internety nosotros inmediatamente creamos una tienda online, cosa que habíamos rechazado durante 50 años por respeto al juguetero, pero tuvimos que hacerlo para que nuestros productos se vendieran y que la fábrica vuelva a tener ingresos”, explica Dimare.

 

 

Más allá de las malas noticias de la pandemia, ese singular y sorpresivo escenario trajo también diferentes oportunidades de innovación en diversos sectores empresariales. Para Cristian Panizzi, de Trufas del Nuevo Mundo, la pandemia los incentivó a “empezar a implementar la venta online” y además los  “obligó a acelerar el proceso de exportación”. Como el encierro los encontró justo en plena cosecha con el cierre de los restaurants, que son sus principales compradores, y sumado a que la trufa es un producto que se vende mejor fresco que congelado, tomaron la decisión de“empezar a exportar a España y Francia el año pasado y este año abrimos el mercado de Estados Unidos”.

 

En cuanto al trabajo de entidades financieras, el gerente de Segmentos Empresas del Banco Supervielle, Carlos Campos, asegura que tuvieron “dos grandes desafíos”. Por un lado, un proceso de “adaptación muy grande”, que consistió en digitalizar el acceso a operaciones que, pre pandemia, se realizaban de manera presencial: “desde ir a retirar una chequera hasta hacer una operación de crédito”. Y por el otro lado, cómo profundizar su filosofía de “human banking” para poner “un toque humano a lo que es el desarrollo tecnológico”, explica.

 

 

“Veíamos que los clientes tenían una necesidad de tener toda la disponibilidad de la tecnología al servicio de su empresa, pero que además querían, cuando tenían un problema en particular, levantar un teléfono y que haya una persona del otro lado. A partir de eso, y de estos meses, lo que tuvimos que hacer fue empezar a salir del protocolo habitual de pedir el último balance, las últimas ventas, calificar a un cliente, y cómo segmentar a una empresa, que por ahí por números pasa a ser chica, pero en realidad viene siendo chica porque estuvo el 70% cerrada. En ese sentido, lo que estamos tratando de hacer hoy es no apalancarnos las líneas en números de balance, sino en el comportamiento y en cómo es el circuito de negocio, tratando de ser lo más predictivo posible y salir del análisis de mirar números porque hoy el balance 2020 no te dice mucho de una empresa”, explayó Campos sobre las modificaciones que ya acompañan a la nueva normalidad.

 

 

Para Dimare, en Rasti, el trabajo “evolucionó” producto de la necesidad de reinventarse dentro del contexto del home-office que, para él, “llegó para quedarse”. Si bien refiere que el consumo de juguetes y el “target etario” bajaron mucho, “subió mucho la cantidad de padres que querían estimular a sus hijos y sacarlos de las pantallas”. Además, en su camino por “abrazar a la tecnología”, Dimare explicó que ya sumaron lo que ellos llaman “diversión aumentada”, que consta de agregar “realidad aumentada a los juguetes con una Tablet, por ejemplo, después de construir un castillo, le apuntás con un smartphone y te aparece un dragón que puede interactuar con la construcción” explica.

 

 

Al hablar de nuevas oportunidades surgidas gracias al contexto de pandemia, Alejandro Pernas, de Confecciones Seman, comentó la oportunidad de posicionarse “como marca en distintos shoppings que no estábamos y en plena pandemia firmamos con Unicenter y Patio Bullrich, que le sirvieron de posicionamiento a la marca y como puntos de facturación”.

 

 

En cuanto al seguimiento financiero, Campos, de Supervielle, comentó que “si uno no tiene le primer empujón para hacer una inversión es muy difícil emprender”. Por eso, explicó que “hoy estamos viendo cómo acompañar a los emprendedores y pymes chicas que no surgen de la nada, sino que normalmente son personas que vienen de otra actividad, y que nosotros veíamos que el sector financiero no te acompaña”.

 

 

“En esa necesidad”, continua Campos, “nosotros empezamos a salir con esta línea especial que tenemosque se llama línea express, que, en función de los antecedentes del socio de la empresa, le damos una línea hasta 1millón de pesos. Es decir, vos constituís una SRL, pasaste todas las trabas que podes tener para abrirlas y, si llegaste a ese punto con un buen negocio, el banco no te pide una historia de esa empresa, sino que te pide la historia personal que todos tenemos”, concluye el gerente de Segmentos Empresas del Banco Supervielle, Carlos Campos.

 

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