El dulce de leche, uno de los postres más elegidos por los argentinos

El dulce de leche, "Patrimonio Cultural y Gastronómico de la Argentina", es supervisado por el Senasa desde el campo hasta la mesa de los argentinos.

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Dulce de leche

Una de sus características más destacables es que se trata de un alimento natural, con alto valor nutritivo y saludable gracias a la cantidad de calcio que aporta al organismo.

 

 

El dulce de leche está tan arraigado a nuestras costumbres que fue reconocido como "Patrimonio Cultural Alimentario y Gastronómico de la Argentina".

 

 

Además, todos los 11 de octubre se celebra el Día Internacional del Dulce de Leche.

 

Se realizan controles desde el Senasa, a lo largo de todo el proceso; es decir desde el campo a la certificación final del producto. Es así como controlamos:

 

 

La sanidad de las vacas lecheras, controlando la ausencia de brucelosis y tuberculosis a través de monitoreos.
Además, de que posean la vacuna contra la fiebre aftosa en las dos dosis contempladas por el Programa Nacional allí donde sea necesario (recordemos que el sur del país está declarado libre de aftosa sin vacunación).


 

El libro de tratamientos, que permite asegurar que la leche que se envía a las usinas lácteas va libre de antibióticos. El establecimiento registra los tratamientos antibióticos realizados a los animales y los períodos de retirada de cada producto, es decir, el tiempo que transcurre entre que se aplica el producto a la vaca y su leche puede ser entregada a la industria para ser procesada, industrializada y consumida.
 

 

Habilitamos el transporte donde se traslada la materia prima. Luego de obtenida, la leche se carga en un camión cisterna y es llevada al establecimiento procesador.
 

 

Martín González Trejo, veterinario supervisor lácteo de Córdoba, cuenta qué pasa con la materia prima al llegar a la usina láctea o planta elaboradora (que por supuesto también es habilitada por el Senasa para ese fin):

 

 

“Se verifica que la leche se encuentre a la temperatura adecuada y, a través de un test diagnóstico, se determina la ausencia de antibióticos. Concretada esta etapa, el producto se descarga en silos refrigerados”. ¿Y después? Sigue Martín: “Posteriormente, esta leche atraviesa un proceso de pretratamiento donde se homogeneiza y se pasteuriza a alta temperatura. En el sector de elaboración se mezcla la leche, el azúcar o edulcorante, la glucosa y otros aditivos para comenzar a cocinarse. Cuando la cocción termina, respetando el tiempo de enfriado, se procede al envasado del producto final”. 

 

Los agentes del Senasa como Martín verifican que este proceso se cumpla a lo largo de todas y cada una de las diferentes etapas, para asegurar que el dulce de leche que sale de la planta y llega a tu torta, tostada o alfajor cumpla con los estándares de calidad e inocuidad más exigentes.

 

 

 

 

 

 

 

 

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