Estudio de la UNNE revela cómo la pandemia transforma el uso de la vivienda y la ciudad en Resistencia y Corrientes

La investigadora Camila Balbis analiza las alteraciones permanentes en la escala del hogar, el barrio y la movilidad urbana. Los primeros datos confirman que persisten adaptaciones físicas en las casas y nuevas formas de consumo local.
SociedadLa Revista del ChacoLa Revista del Chaco

Una investigación de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE) indaga las transformaciones habitacionales provocadas por la crisis del covid-19. El proyecto, dirigido por María Andrea Benítez y codirigido por Venettia Romagnoli en el Instituto de Investigación y Desarrollo en Vivienda (FAU-UNNE) junto al IIDHI (UNNE/CONICET), cuenta con el trabajo de la becaria de pregrado Camila Eugenia Balbis, quien diseña y aplica un relevamiento territorial en el Gran Resistencia y el Gran Corrientes.

El estudio parte de la hipótesis de que las desigualdades económicas y habitacionales previas condicionan la capacidad de adaptación de los hogares. Para ello, Balbis selecciona zonas con dificultades habitacionales históricas e indaga la experiencia cotidiana en tres niveles interconectados: la vivienda, el barrio y la ciudad.

Entre los primeros datos recopilados —donde el 84 % de las respuestas corresponde a mujeres, el 76 % a jefes de hogar y el 52 % a personas con universitario completo—, un 68,6 % permanece en la misma propiedad que habita durante la emergencia sanitaria.

Impactos y permanencias en tres escalas urbanas

Los resultados preliminares muestran que, si bien la población retoma parte de sus rutinas anteriores, se consolidan reconfiguraciones clave:

  • Reorganización del hogar: El 45,8 % de los encuestados realiza reformas en su vivienda. Prevalece la incorporación de equipamiento, mobiliario y contratación de internet para responder al teletrabajo y al estudio, sumado a mejoras de ventilación e iluminación. Un 75 % considera que su casa se adapta bien a esas necesidades.

  • Nuevas dinámicas barriales: Más de un tercio modifica su vida de barrio. Aumenta el uso de espacios deportivos, ferias locales y comercios de proximidad. La interacción entre vecinos muestra una marcada división: cae para el 29,2 % de los encuestados, mientras que sube de forma permanente para el 25 %.

  • Movilidad y transporte: Un 44 % altera sus desplazamientos urbanos. Disminuyen los viajes al centro para trámites, compras o trabajo, en favor del consumo en comercios cercanos. La caminata se mantiene como la modalidad más estable, mientras que el transporte solicitado mediante aplicaciones registra el mayor crecimiento.

Te puede interesar
Lo más visto